martes, 13 de mayo de 2008

¡Que yo lo se todo!!

No sabes cuánto me cuesta no reírme de ti cada vez que dices ser lo que no eres.
¿No te das cuenta de que hay personas que lo sabemos todo?
¿No te das cuenta de que es posible que alguien sepa la verdad?
Me da pena y vergüenza cada vez que dices que eres lo que no eres. Yo soy lo que soy y no tengo porque ser más.
Piensa… piensa lo que se reiría la gente si supiesen la verdad… después de haber gritado a los cuatro vientos tu verdad…
¿Te crees más así? Relájate, tienes mucho que aprender y eso que eres mayor que yo.
Cuenta hasta cinco, diez o veinte… la gente no tiene porque aguantar tu mala leche.
Si no te gusta lo que hago, asúmelo… sino lo asumes… hazlo tú.
Cuando hago algo procuro hacerlo lo mejor que se, porque esa es una costumbre que tengo, tu sin embargo mandas y organizas, miras por encima del hombro y deshaces lo del resto y mientras todo se quedan callados adorando tu trabajo….
Yo sé que no lo eres y me cuesta no reírme de ti… claro que no deberíamos reírnos de las desgracias ajenas…. ¿Pues sabes una cosa? NO ERES MÁS, NO SABES MÁS.
Y ahora tendré que hacer lo de todos los días, estar a tu lado y simular que no sé nada cuando lo sé todo… JAJAJA

martes, 22 de abril de 2008

Elsa & Fred


Elsa y Fred relata una historia de amor tardío, el complemento perfecto de dos almas perdidas y sin sentido que necesitan un apoyo a su lado para que su vida cambie.

Sueños incumplidos, ilusiones frustradas, esperanzas marcadas… un sinfín de emotivos momentos que podemos vivir con esta película.
Transmite, a través de dos personas de avanzada edad, que los sueños no conocen el paso del tiempo y que las ilusiones pueden ser alcanzadas si todos tenemos empeño en conseguir las cosas.

Elsa muestra una persona inquieta, deseosa por la vida y por vivir el tiempo, el que sea, pero hacerlo en plenitud, disfrutando de todas las cosas, grandes o pequeñas, mejores o peores que nos da la vida.

Esta película está llena de buen humor, de una filosofía estupenda (la vida es corta hay que disfrutarla al máximo)… transmite ilusión, todo puede llegar, antes o después, solo hace falta saber esperar. Como dice la canción de Serrat en la película… “Hoy puede ser un gran día”

Creo que es una gran película que transmite de forma muy clara que la vida está para disfrutar. Si todos nos planteásemos la vida como lo hace Elsa, la forma que tiene de transmitírselo a Fred, nuestras vidas estarían llenas de paz, de tranquilidad, porque para cuando nuestro objetivo en la vida se transforme en vivirla, es posible que nos arrepintamos de todo lo que nos hemos perdido.
Además de ser un gran gran película debería valernos para concienciarnos de que son las pequeñas cosas las que importan, cosas no materiales la mayoría de las veces, cosas que sin más te sacan una sonrisa, te devuelven una ilusión… una compañía, una conversación, una mirada… puede hacer que una vida vacía se llene y creo que todos deberíamos ser un poco esa Elsa que olvida su enfermedad para ser feliz. Si bien es cierto que la felicidad no da dinero para poder vivir, que bonito sería tener poquito y ser felices.

Esperancémonos, vivamos, sintamos… “Hoy puede ser un gran día… plantéatelo así”


Ya me contaréis.

martes, 25 de marzo de 2008

Vacaciones para todos

Que bien sientan las vacaciones.
Tenía ganas de tener unas vacaciones así, sobretodo porque son las primeras desde hace mucho tiempo que paso relajada, sin problemas, sin estrés, sin agobios ni pensamientos de ningún tipo. Realmente parece que me he liberado de verdad de una carga que a lo mejor no era capaz de soportar o simplemente que no me dejaban soportar. ¿Qué será de esa gente? Me da igual, siempre vuelven a mi mente para recordarme lo ruin que es una o lo incompetente que es el otro, el afán de superioridad en la vida sin ser más que un limpiamierdas … Que felicidad!
Ahora a lo de siempre, volvamos a coger los apuntes y a darle caña, poco queda para los exámenes.
Estoy cansada ya.

martes, 26 de febrero de 2008

Detestado

Allá donde vas así terminas, allá donde iras así terminaras, te crees algo y no eres nada no tienes nada, ya sabes tanto tengo tanto valgo, contigo funcionaria perfectamente, mal ser, despreciable, me encanta hablar de ti, siempre tengo hilo del que tirar. Podría decir muchas cosas, pero tampoco es como para despellejarte vivo, eres ruin, desagradable, malhumorado, envidioso, egoísta, egocéntrico… no me había dado cuenta nunca, en mi vida me habría parado a pensar que tendría tal conocimiento de adjetivos calificativos, por si no lo sabes son palabras que acompañan al nombre (en este caso tu) y le añaden alguna cualidad o distintivo sobre las demás, es probable que no lo sepas, pero para eso estamos aquí, la gente preparada para explicarte pequeños detalles de la vida que a lo mejor incluso te valen para labrarte un futuro pleno y satisfactorio, no solo el sexo y el dinero es lo primordial en esta vida… aunque desde tu perspectiva la vida solo se trate de eso, de aprovecharte de la gente, de sacarle el dinero de beneficiártelos y de encontrar a otra persona a la cual hacerle lo mismo, chuparle la sangre.
De todo te puedes encontrar en la vida, de todo, hasta gente como tú, de la que no he aprendido nada más que la maldad de las personas (ya lo decía Hobbes, el hombre es malo por naturaleza, como supongo que no sabrás quien es Hobbes, puedes buscarlo en Google allí se resolverán todas tus dudas)
Nada más, gracias por nada y que la vida te sonría para que aprendas a hacer feliz a la gente y no a amargarles la existencia. Un besito en el culito y que te crezca el pito.
Salud!!!! (por cierto que si lo estaba pensando alguien no se trata de mi churriflitín eh víboras!, y si os dais por aludidos, que no lo creo pues se que toda la gente que puede leer este blog es de vida sana y honrada … que quede claro que hay mucha gente así en el mundo ;)

viernes, 22 de febrero de 2008

Galeguistas


Hace tiempo que vengo dándome cuenta, tanto yo como todos los gallegos no galleguizados (me refiero a los que no sabemos hablar el gallego impuesto por nuestras autoridades) que el idioma aquí en nuestra Terra Galega ya no es el mismo.
Hace tiempo, se decía Galicia y de pronto, un grupo de “expertos” o no se de que exactamente y determinan que no, que ese término no nos gusta que para ser más gallego tenemos que decir Galiza… ¿Por qué? ¿Por que me lo digáis vosotros? Y vosotros ¿quienes os creéis que sois? ¿Más que todos los gallegos que continuamos diciendo Galicia? No señores míos, no sois más que yo.
Con ellos un “ilustre” que aboga por la utilización de está nueva concepción da Lingua Galega, un ilustre continúa siendo un simple aldeano, de un pueblo, precioso por cierto (se nota que se invierte mucho dinero de nuestra nación en el a diferencia que el resto), un médico de vocación que no llegó a ser más que un enfermero, como otros muchos y que se metió en política para poder enriquecerse (como todos los políticos), empezó su andadura política siendo miembro del sindicato agrario nacionalista y que por casualidad participó en la creación del Bloque Nacionalista Galego, debió ser porque pasaba por allí, de rebote, como todos sus logros. Se hace llamar Quin, y me imagino que su verdadero nombre será Ángel, pero mola más traducirlo, se siente uno más gallego.
Yo continúo diciendo Galicia, diciendo Gracias y diciendo Nación entre otras… porque no creo que por cambiar las palabras por otras que suenan más de la tierra sea menos gallega que vosotros, defensores de imposibles, reivindicadores de la nada, personajillos que no pretenden más que lo suyo, realmente ¿a quién le puede importar Galicia más que a los que vivimos Galicia? Soy gallega y española y no tengo porque renegar de ser española, porque vivimos en un país que se llama España, no soy más que nadie y desde luego no soy menos que vosotros, aquellos que producís risa (que no sonrisa) cuando os escuchamos hablar en gallego, es ahí cuando se os nota que no sentís las palabras, que es un idioma de trabajo que no tenéis sentir gallego.
Yo soy gallega y española, siento Galicia y mi gente, mi tierra, mis paisajes y mi idioma, ¿lo sentís vosotros?

jueves, 21 de febrero de 2008

París


Dicen que París es la ciudad del amor, de las luces, de donde vienen los niños…
Para mi París es mucho más que eso, es algo que no se puede explicar con palabras, es una ciudad con un encanto especial, llena de sensaciones por todas las esquinas, en cada lugar descubres infinidad de “cosas” que te sorprenden, que te hacen sentir.
Una vez oí que cuando una persona va a París no lo hace una sola vez, vaya tontería pensé, será por lugares en el mundo donde pasar unos días y conocer.
Tenían razón, tienes que volver y volver y yo volvería todos los meses, o quizá me quedaría a vivir allí.
Llevé en mi maleta hace tiempo una ilusión enorme por ver París y una pena inmensa por tener que volver. Y volví y volví y volveré, porque creo que es una dosis que se necesita al menos una vez al año.
También escuche que cuando visitas un lugar una vez y esa vez se te hace increible, especial no deberías volver a ese mismo lugar para no estropear tu concepción del mismo.
Pero, pasear por las callejuelas del barrio latino, descubrir lugares increíbles en Montmartre, Trocadero y sus inigualables vistas, campos, parques, avenidas…es algo que no solo se puede hacer una vez, que recuerdos y que morriña siento de volver.
Caminar horas y horas y no entender como los habitantes de la ciudad pueden vivir a ese ritmo de vida, corriendo, apresurados sin levantar la vista del suelo, perdiendo imágenes increíbles.
Deberíamos tener todos la oportunidad de viajar allí para poder sentir lo mismo que sentí yo nada más poner un pie en suelo parisino.
¿Irrepetible? tendremos que volver para comprobarlo.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Compartir Piso

¿Quién no ha compartido piso alguna vez? Yo he tenido la suerte de hacerlo, digo suerte porque creo que todo el mundo tiene que vivir esa experiencia al menos una vez en la vida, para saber lo que es tratar con gente de todo tipo.
La primera vez que compartí piso, hará unos cinco años, viví en un piso de estudiantes donde compartía con una chica y con un chico. La chica muy agradable, en principio, terminó por convertirse en una chica chunga, aunque chungo chungo el chico… nada más verle a la cara te transmitía inseguridad, mal rollito… hoy en día sigo pensando que tenía una tara mental o algo, porque muy normal no era, un puerco (en exceso) y un enfermo mental, no se sabía porque siempre que estaba en la sala viendo la tele le bajaba el volumen del todo… tiempo después descubrimos que se dedicaba a ver porno gay por las noches. Ante tal cúmulo de suciedad, mal estar (cerraba la puerta de la habitación por dentro por las noches) decidí irme del piso y me fui a compartir con una chica, compañera de clase (se terminó nuestra relación de amistad, supongo que demasiadas horas juntas, una pena) el piso daba asco, estaba viejo, no había por donde cogerlo y por mucho que se limpiara siempre parecía sucio. Hacía más frío dentro del piso que fuera, en la calle, será por eso que pasaba el mayor tiempo posible de callejera.
El segundo año, estuve en otro piso, con gente que no conocía de nada, ni nos conocíamos entre nosotras, era un piso alquilado por habitaciones. El pisito de estudiantes estaba muy bien, la verdad, mi habitación era lo suficientemente cómoda como para resistir nueve meses de curso, bastante cerca del centro, cerca del mar y cerca del Santa Clara (bar al que me hice socia). Éramos cuatro chicas, yo y tres más. El día de la mudanza, coincidimos todas preparando nuestras cosas, cada una llegó a una hora diferente. Estaba, cuando yo entré por la puerta, un ser raro y feo en la cocina, era una de mis compañeras, hablar con ella era someterse a un análisis continuo de todas y cada una de las palabras que dijeses. Más tarde, llego una familia entera, un padre, una madre y dos hijas… una de ellas, simpática, sonriente, alegre, habladora y la otra un tojo, seria, distante, analizando la situación, comprobando cada uno de mis movimientos… “Que sea la simpática mi compañera por favor!” (Pensé) pues no, era la otra, la seria… la cual es hoy en día una de mis mejores amigas, en cuanto se fue su familia, cambió su actitud y hoy en día es una de las personas a las que más aprecio tengo y más quiero. Y por último llegó una niña caprichosa, que hablaba raro, que tenía una voz molesta y una risa todavía más molesta y que resultó ser una desesperada del “amor”, la considerábamos una ninfómana en potencia, estaba obsesionada ( y debe estarlo todavía) con los hombres de una manera sobrenatural. Era una gente rara, quitando a mi colegui, creo que entre las dos nos hicimos la convivencia agradable y llevadera. La relación con las otras dos, por mi parte era nula, la rara era una puerca, comía con la boca abierta, no se depilaba (cosa que no me importa mientras no me deleites la vista todos los días mostrándome la mata de pelo que debía ir alimentando día tras día) hacía comida hoy para comérsela dentro de tres días, lavaba su ropa en la bañera y siempre la tenía ocupada, hacía yoga a las cuatro de la mañana en la alfombra de su habitación con la puerta abierta, con lo cual si te levantabas para ir a mear podías ser víctima de un paro cardiaco ante semejante imagen y millones de cosas más que creo que mi cerebro, para no crearme un trauma ha ido borrando autónomamente.
La otra, la ninfómana, pija repelente, obsesionada por ir más conjuntada a clase que de estudiar realmente, insoportable hasta la saciedad, niña de mamá… mamá la cual le preparaba las comidas y cenas diferentes para todos los días de la semana y se las enviaba en tupperwares SIN CONGELAR que ella muy amablemente nos guardaba en la nevera, ofreciéndonos un olor inigualable en todos los alimentos que allí se guardaba que jamás logramos quitar.
Siempre nos quedaba el Santa Clara, para poder tomarnos unas cervezas y alimentarnos de las tapas que muy amablemente nos servía Jasua para poder sobrevivir a esa pesadilla en la que nos encontrábamos viviendo. ¿Cuántas risas nos echamos hablando de las gorrinas? ¿Cuánto daríais por volver a algún día de esos en los que esperábamos a que cerrases el bar? ¿Cuántas veces echáis de menos esos momentos? Yo… todos los días.